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Una trabajadora italiana logra un permiso retribuido de dos días para cuidar a su perra enferma

Una trabajadora italiana logra un permiso retribuido de dos días para cuidar a su perra enferma

20MINUTOS.ES

  • Pidió a sus superiores un permiso contando el motivo, y luego se encontró con que le habían descontado dos días de vacaciones.
  • Apoyada por abogados especializados, ha logrado que un juez reconozca su derecho a dos días de ausencia remunerados.
  • “Todos aquellos que se encuentren en la misma situación pueden citar ahora este importante precedente”.

Perro

Las personas que conviven con animales de compañía suelen desarrollar una relación sentimental con ellos. Un estudio realizado en 2014 por la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona llegó a la conclusión de que para el 31% de los más de 6.000 encuestados, su perro era más importante que muchos de sus amigos.

Este II Análisis Científico sobre el Vínculo entre Personas y Animales de Compañía también concluía que en el 75% de los propietarios el vínculo con el animal de compañía es muy intenso. En 2016 se actualizó el estudio poniendo el foco en los gatos, y resultó que para el 65% de los propietarios de felinos domésticos, el vínculo emocional existente también era muy intenso.

Una relación así es la que se intuye que une a una trabajadora italiana y a su perra Cucciola, que adoptó tras encontrarla abandonada en un parque y cuyo caso se ha convertido en pionero al lograr dos días de ausencia de su trabajo remunerados para poder atenderla tras una intervención quirúrgica por un carcinoma.

“Yo les pedí un permiso retribuido explicando honestamente que lo necesitaba para cuidar a mi perro enfermo. Después me di cuenta de que lo habían descontado de mis vacaciones y me enfadé por una cuestión de principios”, explicó en una entrevista al periódico La Stampa. Disponía de suficientes días de vacaciones, pero quiso protestar por entender que cuidar a Cucciola debía tratarse como un permiso retribuido, igual que si se hubiera intervenido a un familiar. 

La bibliotecaria, que trabaja para la Universidad Sapienza en Roma, llevó el caso a los tribunales apoyada por los abogados de la Liga Anti-Vivisección (LAV), una relevante organización europea en defensa de los derechos de los animales, que aportó los informes veterinarios y destacó el hecho de que la demandante vivía sola con sus perros y sin alternativas para cuidarlo.

El juez que aceptó el caso confirmó el derecho de la mujer a ausentarse esos dos días para cuidar a su animal de compañía, amparada, además de por la norma laboral,  por el código penal italiano que considera que abandonar a un animal a un “grave sufrimiento” tiene penas de hasta un año de cárcel y 10.000 euros. 

La universidad en la que trabaja ha accedido a abonar esos dos días, descartando posibles reclamaciones.

El grupos en defensa de los animales que la representó considera que establece un importante precedente, y que, al menos en Italia, pueden darse similares reclamaciones en un futuro.

Anna, que además de Cucciola, de doce años, tiene a Duke, de 17, va mas allá. Defendió en La Stampa que el gobierno debería hacer mucho más: “Creo que deberían apoyar más a aquellos que tenemos animales, empezando por ejemplo con un sistema de salud veterinario público. El coste de curar a nuestros amigos es muy alto y no todo el mundo puede pagarlo”. 

Source: Noticias 20

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