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Una escritora narra su "pesadilla" al ir en Blablacar con Álvaro de Marichalar y este le responde

Una escritora narra su "pesadilla" al ir en Blablacar con Álvaro de Marichalar y este le responde

20MINUTOS.ES

  • La periodista y escritora Sabina Urraca contó en un artículo su experiencia vivida en un viaje en Blablacar que compartió con el excuñado de la infanta Elena.
  • “Era un señor alto, como recién salido de una fiesta en Ibiza con el Conde Lecquio, se repantigó en el asiento trasero y empezó una sucesión de llamadas de negocios”.
  • “Supongo que ganarás algún vil dinero con todo esto a cambio de asesinar mi realidad y robarme la reputación”, le respondió días después Álvaro de Marichalar.

Álvaro de Marichalar

Álvaro de Marichalar, excuñado de la infanta Elena, se ha convertido en el protagonista en las redes después un viaje realizado en Blablacar desde Soria a Madrid. Una de las personas con las que compartía coche, la periodista y escritora Sabina Urraca, contó la semana pasada la situación vivida en un artículo titulado Pesadilla en Blablacar, y el aludido le respondió este domingo en una carta que recoge el diario La Vanguardia.

El coche en el que viajó Álvaro de Marichalar iba ocupado por dos personas, el conductor y la periodista, que cuenta cómo contactó con ellos para compartir el viaje. “Me monté en el Blablacar en Logroño, y todo parecía normal (…), cuando llamó por teléfono una persona que recogeríamos a medio camino, en Soria (…). Al llegar a Soria, dos personas esperaban en la estación: Por un lado, una chica de unos veinte años (…), un poco espantada por el personaje plantado a su lado. Era un señor alto, como recién salido de una fiesta en Ibiza con el Conde Lecquio. Pantalón pescador de lino, castellanos sin calcetines, camisa de lino azul marina y un poco arrugada. Bronceado estridente, casi naranja. Y, cómo no, ristra de pulseras ibicencas en la muñeca, con una cintita con la bandera de España asomando orgullosamente entre ellas”.

Sabina describe además su comportamiento desde que entró en el coche. “Las dos féminas del coche fuimos convenientemente atosigadas con unos ‘¿Cómo está usted? ¿Cómo está usted?’ frenéticos (…) Empezó a flotar una incomodidad extraña, pero sólo para los tres plebeyos. Él se repantigó en el asiento trasero y empezó una sucesión interminable de llamadas de negocios en distintos idiomas (…). Si alguno sospechaba algo, desde su primera llamada lo supimos con certeza. ‘Aló, Sandrine. Je suis Álvaro de Marichalar”.

Después de que el excuñado de la infanta les contara “gruesas píldoras de su vida”, que Sabina comprobaba mientras leía información sobre él en Wikipedia, los cuatro viajeros realizaron una parada por el camino “para tomar un café”. Fue en ese momento cuando decidió cambiarle el sitio a la periodista, que iba hasta ese momento de copiloto: “No me pidió permiso, no me explicó educadamente el porqué de este cambio. Simplemente me dijo: ‘Ahora yo voy a ir delante’ (…). El conductor le indicó que se pusiese el cinturón de seguridad. Y él, con todo su morro rebozado en sangre azul, espetó: ‘Yo no me pongo cinturón. Tuve un accidente a los 18 y casi me quedo atrapado por el maldito cinturón”.

En una de sus conversaciones telefónicas, Sabina reproduce las palabras que decía Marichalar: “Sí, estoy de camino. me están llevando a Madrid“. “No dijo ‘voy en un Blablacar’, como hubiésemos dicho cualquiera de los simples mortales que ocupábamos el coche con él, sino que ‘le estaban llevando”.

Por último, Sabina reconoce que se arrepiente de no haberle dicho nada “ante el trato burlón y despectivo que nos ofrecía. Me comporté como el pueblo acogotado, extenuado ante tanta cara dura, del que formo parte. Álvaro de Marichalar nos robó el tiempo, la conversación, el espacio, la tranquilidad, nos minó la moral. Y todo ello lo hizo con la sonrisa de suficiencia del que tiene la seguridad de merecer cada cosa que exige. Quizás debamos también nosotros, los vasallos que vivimos confinados al fango popular, aprender a robar tiempo, conversación y espacio, a la casta que, una y otra vez, nos quita todo lo demás”.

La respuesta de Marichalar

Después de que saliera a la luz el artículo la semana pasada, Álvaro de Marichalar arremetió contra ella en una carta que recoge La Vanguardia: “Los insultos y las falsedades que vomitas aquí, te han hecho famosa en dos días: ¡¡Enhorabuena!! Supongo que ganarás algún vil dinero con todo esto a cambio de asesinar mi realidad y robarme la reputación tan rápida y fácilmente”.

Para el excuñado de la infanta Elena, el viaje en Blablacar fue muy distinto. “Vives en la vacua mentalidad destructora de quien no sabe construir nada: Has tardado varios meses en comentar lo que fue un viaje estupendo de cuatro personas en el que todos estuvimos encantados hablando de mil cosas (aunque no soportabas oírme hablar por teléfono en otros idiomas; algo que se te notaba demasiado…)”.

“Lo que más siento es que hayas hecho tanto daño a las personas que conocen mi realidad y que me han mandado mensajes de indignación durante todo el día. (…) A mí ya no me duelen las balas como las tuyas. No tengo miedo de ti; lo siento por ti”, concluye Marichalar.

El polémico viaje de Álvaro de Marichalar ha llenado además las redes de memes virales como estos:

Source: Noticias 20

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